Ir al contenido principal

Cómo elegir alojamiento si viajas con un bebé


Aprovechando que viene Semana Santa y que muchos vais a aprovechar para escaparos o ya lo habéis hecho... hoy un post muy práctico.

Desde que nació Clara, hemos hecho bastantes salidas con ella, sobretodo al principio que, al contrario de lo que pudiera parecer, era todo mucho más fácil. Con todo ello, las hemos visto de muchos colores...
Así que, aquí van una serie de consejos que te van a ser muy útiles para elegir el alojamiento correcto, si estás planificando un viaje un con bebé a bordo.

Lo primero que tienes que tener claro es que se acabó lo de viajar sin reserva previa y a la aventura, si era tu caso. Es importante que garantices un lugar fresco y seco para tu hijo/a, como a las galletas.. xD


Por lo tanto, ¡atenta! Si te vas a alojar en hotel, casa rural, apartamento, camping… es importante que preguntes:


Si viajas con niños, lo más importante es que preguntes en el alojamiento, si lo necesitas, si te pueden suministrar una camita o cuna para el bebé. La mayor parte de sitios están ya preparados, pero suelen ir bajo petición e, incluso, algunos cobran suplemento por la camita.

Si el viaje está previsto en invierno, ten en cuenta que en muchos hoteles te montan la camita con una simple sábana para tapar al bebé, mientras en la de adulto hay un buen nórdico para morirse de calor con la calefacción puesta. Por eso, yo te recomiendo que llevéis su propia mantita o saco o bien especificar que te pongan ropa de abrigo para la cama del bebé.

El tipo de camita que os van a proporcionar es, en la mayor parte de alojamientos,  una cama de viaje, como las que ves a continuación.




Lo bueno que tienen este tipo de camas es que el bebé está protegido por todos lados y los laterales no son duros, con lo cual los papás pueden dormir con total tranquilidad.
El handicap es que son camas muy bajas y tienes que deslomarte para dejar al bebé a dormir xD

Viajar con un bebé

Viajar con un bebé

Viajar con un bebé
Voreyna Gallery Suites (Pyrgos, Grecia)

En los menos, te dejarán una camita de barras. En estos casos, ojo porque muy a menudo no llevan protectores, cosa que a nosotros particularmente no nos gusta nada. Los bebés se mueven y ponen brazos, piernas e, incluso, cabeza por cualquier parte.


Puedes preguntar si tienen alguna bañera, aunque es muy probable que no dispongan de nada que te facilite la tarea para bañar al bebé. Nosotros hemos tenido que apañárnoslas con la pica del lavabo de la habitación en alguna escapada y te aseguro que no ha sido nada cómodo.



 Cuando viajas - y más cuando lo haces con niño - es importante contar con suficiente espacio para la familia. Una habitación minúscula puede convertirse en vuestra pesadilla, y aún más en los casos en que la estancia es corta, aunque parezca contradictorio. Cuando no estás mucho tiempo en un sitio, normalmente no se dispone de margen para sacarlo todo y ordenarlo bien puestecito. En nuestro caso, más bien, está todo “espanzurrado” por el suelo, para divertiros haciendo un circuito de obstáculos. Pues bien, en este caso, agradecerás cualquier centímetro cuadrado adicional.

Os pongo algún ejemplo de habitaciones dónde hemos estado realmente cómodos.

Viajar con un bebé
Voreyna Gallery Suites (Pyrgos, Grecia)

Imagen de Hotel Alcañiz
Viajar con un bebé
Viajar con un bebé
Viajar con un bebé
Imágenes de Acta ArtHotel (Andorra)
Como véis, todas las que destaco tienen en común que son habitaciones espaciosas. Sólo eso hace que la estancia sea muchísimo más cómoda.


Yo creo que es más recomendable un apartamento, dónde además de tener más espacio, tienes tu propia cocina y puedes calentarle o incluso hacerle la comida.

En cualquier caso, sí deberíais contar con nevera, aunque las necesidades se simplifican al mínimo si la lactancia materna es al 100%. Entonces, sólo te necesita a ti para llevar y conservar los alimentos ;)

Viajar con un bebé
MOB Hotel Lyon Confluence

Si el/la bebé ya empieza a comer sentadito/a, será importante que preguntéis si os pueden dejar una trona, sobretodo si estáis en un apartamento y pretendéis comer alguna vez allí. En estos casos, no suele haber ningún problema y, si el alojamiento dispone de cocina, lo lógico es que también tengan tronas o sillitas adaptables como la que veis a continuación:
Viajar con un bebé
Voreina Gallery Suites (Pyrgos, Grecia)

Para ir acabando, os dejo el "equipaje" adicional que recomiendo que consideréis llevar a cualquier viaje.
1- Si el/la bebé no se sujeta todavía sólo o necesita un espacio dónde descansar: nosotros nos llevábamos la hamaca baby bjorn a todas partes, en la medida que podíamos.  No ocupa nada si viajáis en coche y, en nuestro caso, a Clara le encantaba estar allí. Al mismo tiempo, para nosotros era un alivio saber que teníamos un lugar seguro dónde dejarla. A unas malas, el carro será muy socorrido si no tenéis esta opción.
Viajar con un bebé
MOB Hotel Lyon Confluence
2. Si lleváis biberones o tarros para conservar la comida: yo llevo siempre un botecito pequeño con un poco de jabón para lavar platos y una esponjita. No ocupa nada en el equipaje, te ahorras tiempo de ir a comprarlo expresamente, evitas que sobre 1l de jabón y, la verdad, en un lavabo sin ir más lejos puedes lavar biberones, platitos o cucharitas. Una tontería, que te puede ir muy bien.

3. En la medida en que ya empiece a comer sólido, yo recomiendo llevar una pequeña cantidad de alimentos básicos que puedan salvarte una comida: un poco de arroz, lentejas o un puñadito de pasta. Son alimentos fáciles de llevar y, en caso de necesidad, siempre tienes una pequeña cantidad de la que echar mano.


Y fin...
Realmente, si llevas un equipaje correcto, las necesidades del bebé no son tan complicadas de satisfacer.

Como siempre, ¡espero que os sea útil! Que tengáis mucas y felices estancias :***








También te puede interesar...






Comentarios