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BODAS, BAUTIZOS Y COMUNIONES: cómo elegir vestido estando embarazada

Primavera, solecito y buen tiempo!!! ¿Y eso qué quiere decir? Pues que empieza la época de Bodas, Bautizos y Comuniones. En mi caso, sobretodo de bodas...

Y, si normalmente ya es un ajetreo ésto de elegir vestido, estando embarazada se complica la cosa todavía más. Es un día que quieres ir elegante, verte bien, no parecer disfrazada y llevar algo que te siente como un guante. Lo de ir cómoda... eso ya lo dejamos como el último de los objetivos, porque por más que lo intentes, no vas a ir cómoda con unos tacones de 10cm en adelante y un vestido largo que te vas pisando todo el rato o una pamela que le dice a tu cabeza para donde dirigirse... en fin, muy difícil de controlar el tema. Pero además, hay que vigilar un poco el presupuesto porque, entre el vestido, los zapatos, el maquillaje y peluquería (si eres de las que lo hace completo para cada evento) y el regalito de los novios... ¡te sale la torta un pan! Y, a eso, añádele un par o tres más por temporada...

El año pasado, estando embarazada, mis problemas tuve para encontrar algo con tantos requerimientos: que me quedara bien, que fuera elegante, que no fuera muy caro, que me quedara bien, que no fuera muy caro, que me quedara bien, que no fuera muy caro... Y, no es por desanimar, pero mi conclusión, después de patearme un montón de tiendas y medio mundo de Internet, es que a día de hoy, es muy dificil para una embarazada ir guapa a una boda. Los vestidos de tiendas online, lo sé yo, son arriesgados... En la foto se ven divinos incluso si valen 4 duros, pero luego llegan a casa y el tejido no es digno de llevar a una boda o directamente pareces un chorizo morcón con brazos.
Si no fuera por la luz que irradia una mujer en estado, mal lo tendríamos.


Tanto es así, que terminé suplicándole a mi madre - que con su máquina de coser es invencible- que me hiciera un vestido, porque se estaba acercando el día y yo me estaba empezando a poner nerviosa. Ni más ni menos, le pedí que interpretara a la perfección el vestido que yo tenía en mi mente. ¡Nada más fácil!jejeje

Pero con la ayuda de unas cuantas imágenes, algun esquema y unas cuantas pruebas y requetepruebas, salió un vestido de fiesta de embarazada que terminó enamorándome. De hecho, si tuviera que pagarlo con dinero, no podría. Es el que veis en este post.




¿Qué debe tener un vestido de fiesta para que sacar el máximo partido a la figura de una mujer embarazada?

  • Lo principal: olvídate de la cintura. ¡no tienes! La caída del vestido, mejor si empieza justo debajo del pecho y por encima de tu barriga. 
  • Vestido largo. A mí no me ocurrió, pero es normal que se hinchen las piernas estando en cinta, más en meses de verano. Con la combinación de los dos primeros puntos, te verás más esbelta y lucirás tus curvas naturales con mucho estilo.
  • No es aconsejable ir con tacones, aunque eso es decisión tuya. Yo, por ejemplo, llevé esporádicamente tacones en todas las fases del embarazo sin ningún problema. Sobra decir que a mí, personalmente, me gusta más como queda un vestido de arreglar con unos cuantos centímetros bajo el pie. Pero vamos, no es lo más importante ni mucho menos.
  • ¡Alegría, alegría! aprovecha, que tu escote nunca estuvo más bonito.
  • Nada de rayos UVA ni mucho exponerse mucho al sol para broncearse. Con el embarazo, es más fácil que salgan manchas en la piel. Tenemos demasiado miedo a la piel blanca. Yo, quizás porque he tenido que resignarme a aceptarme, creo que es cuestión de sacarle partido a tus atributos. Hay colores, que favorecen más a las pieles claras, como el gris, el azul, el beige, el blanco, el dorado y el plateado.
Si sigues estas pautas - y tu talla te lo permite todavía - no hace falta que sea un vestido estrictamente de embarazada. El que llevo en las fotos que puedes ver aquí es de Zara, una talla M, concretamente. 










¡Suerte con la búsqueda! ;P

Besitos*

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