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ESCAPADA EN FAMILIA: Lyon con bebé

Viajar con un bebé no es tarea fácil. De hecho, se merecería un post completo!
A mi modo de verlo, si sois viajeros, no hay motivo por el que dejar de serlo. Simplemente, hay que hacerse a esta nueva situación y ser consciente de que habrá que hacerlo de forma diferente y adaptado a las nuevas circunstancias. 

Ahora nuestras escapadas son en familia, por lo que a nosotros se nos han acabado los destinos exóticos por una temporada... pero lo que sí que haremos será seguir moviéndonos a lugares más o menos próximos.

En estos cinco meses de Clara, hemos visitado varias ciudades de la geografía española con ella y ya ha subido dos veces en un avión. La primera vez, se estrenó con dos meses y con un trayecto muy cortito: de Barcelona a Mallorca. La última fue en nuestra escapada en familia a Lyon.

Lo más bueno de nuestra pequeña salida: nuestro alojamiento.
Estuvimos en el MOB Hotel Lyon Confluence
Me gustó mucho la filosofía del hotel, muy slow. Comida orgánica, todo muy rico, decoración de diseño, gente joven muy cool, sin esos formalismos y trajes uniforme que son del año de la polka. Un servicio cordial, educado, pero sin necesidad de parecer venido del siglo XIX.

Muy comprometido con el reciclaje, no había bolsas de plástico como en otros hoteles, lo que puede llegar a ser un handicap, sobretodo viajando con bebé...jejej Pero como nosotros intentamos ser ecológicos también, nos gustan las iniciativas así.

Recepción


 Espacio polivalente. Había la presentación de dos marcas de moda de jóvenes creadores, muy interesantes!!




La habitación era amplia, cosa bastante importante cuando viajas con varios bultos que antes no hubieras llevado, incluido un bebé :P
Agradecimos tener varias opciones de iluminación, una cama cómoda y amplia, una nevera y una mesa dónde dejar cosas. Si nos hubieran faltado estas cuatro cosas esenciales, nos hubieramos apañado bastante mal.



Me encantó que en la habitación hubieran puesto un Tipi! Aunque Clara es demasiado pequeña para jugar en él, quedaba super mono y con esas lucecitas le daba una calidez especial a la estancia.
Y, como podéis ver nos llevamos la hamaca Babybjörn a todas partes!


 


Y abriendo la puerta de la habitación...
Super terraza!!!



Y genial que no fuera una terraza individual, sino un espacio para compartir. Aunque, a decir verdad, a la época del año que fuimos nosotros, compartir, lo que se dice compartir, no lo hicimos con nadie. Poco apetecía tomarse un mojito a 5ºC, eso sí, con un sol espléndido.

Y ya en el baño, en línea con lo que comentaba de la filosofía del hotel, me encantó que el gel y crema hidratante de fueran de STOP THE WATER WHILE USING ME. Se trata de una compañía comprometida con el ahorro y el buen uso del agua, motivo por el cual sus productos son totalmente orgánicos y naturales, no contaminantes y sin parabenes ni ingredientes sintéticos.Además, sus envases son biodegradables y, con ese diseño, puedes estar encantad@ de reutilizarlo una y otra vez, que es lo que ellos desearían.



Como decía, todo el hotel estaba decorado de forma super moderna, con mucho gusto y estilo. Así que el restaurante no podía ser menos. Además, la mayor parte de noches había música en directo (programa de actuaciones en la página web del hotel).

Restaurante una noche durante la cena














Uno de los handicaps, si buscáis estar céntricos, es la situación. Para nosotros no fue un problema, puesto que nuestra visita era más bien por trabajo y para ver la ciudad nos movimos en metro. Hay una parada de metro justo delante del centro comercial Lyon Confluence, que está a 10 minutos (si llega), del hotel. Si os gusta el shopping, allí no te acabas las tiendas. Y en menos de un cuarto de hora estás en la Place Bellecour, que es dónde podríais iniciar un recorrido por el centro histórico de la ciudad.


Debo decir que ni la ciudad ni la mentalidad de la gente me pareció muy "baby welcome".  Y lo mismo con el personal del aeropuerto. Igual por mala suerte fuimos a topar con todos los bordes de la ciudad. Pero así como puedo afirmar que acabé muy contenta de nuestro viaje en avión de Barcelona a Palma de Mallorca, no puedo decir lo mismo de mi trayecto Lyon - Barcelona. 

En el aeropuerto patrio todo son facilidades y, de hecho, si algun@ estáis dudando si subir a un avión con un bebé, le diría que adelante, puesto que te ayudan en todo e intentan facilitarte al máximo la tarea de viajar en familia o con un menor a tu cargo. En cambio, en el aeropuerto de Lyon -al menos mi experiencia- no te lo ponen nada fácil; no tienes prioridad prácticamente en nada  y el personal, lejos de ser colaborador, es serio, arrogante y si puede joderte todavía más, lo hace, en lugar de echarte una mano.

Rabietas a parte, debo destacar algo precioso de Lyon y es su Fête des Lumières. Durante la segunda semana de diciembre, a partir de las 20h de la tarde y hasta las 12h de la noche, los lugares más emblemáticos del centro se visten literalmente de luces. Hay distintas atracciones a lo largo de varios recorridos que te proponen hacer y, en cada una de ellas se escenifica una temática. Con la luz consiguen crear escenarios preciosos.



 Os dejo aquí una muestra de la que más me gustó, sin lugar a dudas.








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