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CUESTIÓN DE MODA

Temporada tras temporada, los diseñadores de moda se debaten entre lo moderno y lo comercial; lo racional y la locura; la creatividad y las ventas. Y, es que, una cosa está clara: los números tienen que salir. Uno, porque ellos comen de ello; dos, porque hay toda una industria detrás que come de ello.

A pesar de cierto immobilismo, siempre hay algun guiño a la sorpresa. Algun producto que, por chocante, tiene que pelear y empujar para que decidas hacerle un hueco en tu mente, tras tu voluntad (inicial) de negarte. Y, para ello, las marcas de moda tienen un gran aliado. Las nuevas herramientas de marketing son capaces de convertir en objeto de deseo lo que inicialmente parecía un hito y ayudan a que se cuelen en nuestros armarios prendas inverosímiles.

¡Si hasta les he cogido cariño a los mocasines con bigote de Gucci! Y tengo que reconocer que la primera vez que los vi me horrorizaron. No enendía el felpudo que asomaba por detrás... Pero, después de verlos hasta la saciedad puestos en modelos, celebrities, bloggers e influencers, en los reportajes de revistas de moda... me ha pasado como con el perro de la vecina, que de verlo tan a menudo y de tan feo que es, tengo ganas de abrazarlo. Pues eso...


Lo mismo podría decir de la Masters Collection de Jeff Koons para Louis Vuitton. Basta con que lo luzcan Chiara Ferragni, Alexa Chung y alguna más, para que se conviertan en un objetivo para much@s. 



No tengo ninguno de estos loafers ni bolsos en mi poder. Bueno, con ese precio, eso es algo obvio! Corrijo, todavía no poseo ninguna versión de ellos en mi armario.  Pero seguro que este verano has visto como se colaban unas chanclas de pelo en los pies de alguien de tu radio de influencia (si no has caído tu mism@! jeje). 

A pesar de todos los esfuerzos, hay veces que nos resistimos. Si no, véase el ejemplo del pantalón campana. A pesar de ser una prenda que ya tuvimos en nuestros armarios años atrás, parece que no volverá a vivir una época dorada como vivió, al menos no en las próximas temporadas. Quiere renacer y hace tiempo que está empujando para que les hagas un hueco. Pero, aunque los ha llevado la mismísima Vicky Beckam, no acabamos de verlo claro... No terminan de popularizarse al 100%. Porque, echa un vistazo, ¿cuántos pantalones acampanados ves colgados en tu vestidor? ¿y cuantos pitillos tienes? Y, es que, lo que no cuela, no cuela.

Y, del mismo modo, igual no terminaremos llevando un bolso con la cara de Mona Lisa, pero quizás en verano daremos un paseo por la playa con unas chanclas con pelillo que son ideales para el calorcillo de la costa.

Y es que nunca se puede decir que "de este agua no beberé o este cura no es mi padre".

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