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Viajar a Santorini con un bebé

Visitar las Islas Griegas es un privilegio al alcance. La mezcla de sus colores y olores, así como el contraste entre lo nuevo y lo antiguo, hacen de ellas una visita, a mi modo de verlo, obligada.
En este post tienes todo lo que debes saber si vas a viajar a Santorini con bebés o niños/as.
Sigue leyendo y verás todas las recomendaciones y consejos prácticos para que aprovechéis al máximo vuestro maravilloso viaje a un destino inmejorable.



Cómo llegar y transporte:
Nosotros llegamos hasta allí cogiendo un avión desde Atenas, con una durada de algo menos de una hora (unos 45-50 minutos).

Aunque, sobretodo en temporada alta, suele haber trayectos directos desde las principales capitales, en el caso de Barcelona, son a unas horas algo intempestivas, para seros sincera... Sólo os digo que volvimos directos desde Satorini - Bcn saliendo a las 2 y algo de la madrugada... :S

Éste fue un vuelo muy corto y volar con el bebé fue muy sencillo. Aún así, este post os puede ser de gran utilidad si planeas subirte a un avión con un niño o niña.

Una vez allí, basta con saber que Santorini es una isla muy pequeña y, por lo tanto, es muy fácil y rápido recorrerla de punta a punta en coche o moto.

A pesar de que hay transporte público, éste suele ser limitado, a no ser que sea temporada punta.
Sea como sea, os recomiendo alquilar un coche para moveros por la isla, indicando que necesitáis una sillita para el bebé. Normalmente, las compañías ya están preparadas y disponen de esta opción, en algunos casos te cobrarán algo adicional y en otros será cortesía.
Los precios no son muy económicos, pero tendréis mucha libertad. Y, por caro que pueda parecer, tened en cuenta que viajar en taxi es muy caro: por un trayecto de 15' nos cobraron 15€. Es decir, 30€ ida y vuelta al pueblo de al lado. Por un poco más, tienes un coche de alquiler con el que no tienes que preocuparte del número de trayectos que haces. Además, nos gusta esta opción porque, al ser tan pequeña la isla, puedes ir a un sitio por la mañana, volver al hotel a descansar y por la tarde/noche ir a otro sitio. Sobretodo, si viajas con niños, esta libertad es un plus.

Nosotros optamos por alquilar un pequeño coche equipado con sillita para el bebé en Pyrgos Rent a Car 


Alojamiento:
Lo primero que tenéis que decidir antes de poneros a buscar alojamiento, es en qué zona de la isla queréis estar. Desde las colmadas Fira u Oía, con gran oferta de alojamiento, restauración y ocio, pero tambien con gran afluencia de gente; la zona de las playas del sur o bien al norte, zonas más tranquilas, pero con desplazamiento obligado.

Nos alojamos en Pyrgos, que está más o menos en el centro de la isla y, gracias a ésto, estábamos a máximo 20 minutos de cada punto interesante y disfrutando, a su tiempo, de una zona muy tranquila, lejos del ajetreo de Fira o Oia, pero con todas las comodidades necesarias. Ahora bien, por contra, teníamos que desplazarnos en coche si queríamos ver cualquier otra cosa.

Nuestro hotel fue Voreyna Gallery Suites y lo recomiendo muchísimo, a nivel de comodidad, prestaciones y atención del personal.

Eran pequeños apartamentos totalmente equipados con todo lo necesario, cosa que cuando viajas con un bebé, es un must: cocina, nevera, platos, vasos, cubiertos, ollas y lo necesario para fregar los platos. Y el salón te da un extra de espacio que se agradece muchísimo.

En la sala de estar del apartamento

Nos proporcionaron esta camita de bebé en el hotel, con sus sábanas y su mantita y la pusieron al lado de nuestra cama.
Habitación con cuna de bebé

Las habitaciones cuentan con piscina con opción yacuzzi y están climatizadas, para aquellos días que hace más fresquito (ojo, tampoco penséis que el agua llega a estar caliente. Lo controlan desde la central y creo que la temperatura no sube de 18 grados). Debo repetir que Pyrgos es una zona más fresca que, por ejemplo, Fira u Oia y, así como hubo días en que en Oía nos freíamos de calor, en Pyrgos no nos apetecía ni bañarnos en la piscina, porque nos parecía que el agua y el ambiente estaban demasiado fríos.


Desayuno

En cuanto a la localización, la verdad que como todo está tan cerca, para nosotros no supuso ningún tipo de problema, si bien es cierto que, además, también planeamos estos últimos días con el objetivo de relajarnos y disfrutar de las vacaciones sin horarios ni prisas, de forma que limitamos nuestras visitas y nos propusimos disfrutar, por encima de todo.

Visitas obligadas:
1. Oia: (se pronuncia Ía)
Este pueblo es encantador a la par que espectacular, repleto de casitas cicládicas de colores blanco y pastel que contrastan con el azul del mar, que lo rodea, y el rosa intenso de las flores que alegran algunas de las esquinas más bonitas de la isla.

 

Es un pueblo pequeño al que afluye una gran cantidad de visitantes, así que ahí van mis recomendaciones para ir con bebé o niños:
a) La primera  es NO llevar carrito. Excepto la calle central, que es un poco más ancha, el resto son callejuelas estrechas, normalmente abarrotadas, empedradas y con pendiente, en su mayoría. Con la gente que visita el pueblo, puede llegar a ser muy incómodo y lo digo con conocimiento de causa porque ¿a quién se le ocurrió llevar el carrito y plantarse en medio del patatal? ¡A unos servidores, claro está! Por suerte, rápido localizamos el restaurante que nos gustó para quedarnos a comer y allí les pedimos dejar el carrito y todas las cosas que traíamos del bebé (que no eran pocas: bolsa con ropa de recambio y pañales, su comida y agua, etc). Fueron muy gentiles y nos cedieron un espacio en su restaurante sin ningún tipo de problema.
Sin trastos, nos pudimos mover a la perfección por allí.

b) Mi segunda recomendación es bastante importante: evitar las horas de llegada de los cruceros, que suelen llegar a media mañana. Si vas con niños pequeños o bebés, lo mejor es llegar temprano: hay menos gente, e pasea algo más tranquilo (tened en cuenta que nosotros fuimos en Septiembre, con lo que la afluencia de público ya es mucho menor) y puedes quedarte a comer sin problema.
A medida que cae la tarde, la cosa se complica un poco. Oia es famoso por sus puestas de sol, así que es por la tarde cuando más concurrido está y encontrar sitio para cenar puede ser misión imposible.




2. Fira:
Es la capital y la ciudad más grande de la isla. Menos espectacular que Oia y quizás no tan famoso, a nosotros nos encantó. La oferta de restaurantes y locales es interminable, se nota que es la capital de la Isla.
Todo es algo más espacioso que Oia y eso se agradece. Se puede disfrutar de unos atardeceres de ensueño y, si os soy sincera, ahora mismo me estoy imaginando esta estampa con un helado.


Los atardeceres en Fira son de ensueño:


En cuanto a la ciudad, seguimos con callecitas blancas, empedradas y adornadas de coloridas flores rosas, que hacen que sea una delicia pasear por sus rincones.


3. Playas del sur:
Ideales para los días ventosos, ya que queda en una zona más protegida del aire. Playas de arena negra o roja, con el agua limpísima. Es, sin duda, un contraste interesante.





Casi toda la playa está forrada de locales y restaurantes dónde puedes tomar algo, comer y tienen servicio de hamacas y sombrillas (algo totalmente necesario, al viajar con bebé). El alquiler a parte suele salir sobre los 15€, pero si comes con ellos, la mayoría te incluyen este servicio.

Nosotros fuimos recomendados por nuestro hotel, que llamó para reservarnos un par de hamacas y una sombrilla. Con ésto, no tuvimos que pagar absolutamente ningún alquiler. Por el contrario, a pesar de que nadie nos dijo nada ni nos miró raro, decidimos tomar algo y pedir alguna cosilla para picar, por aquello de ser un poco agradecidos, pero con ésto estuvimos todo el día allí.




Compras en la isla:
Aquí se nota que los precios son más elevados que en tierra firme.
Hoteles, restaurantes y tiendas... todo tiene un incremento. Así que ahí van mis recomendaciones.
1. Souvenirs: si tenéis planeado comprar recuerdos, es mejor hacerlo en la península, si vais a ir. Igual pasa con cualquier otra compra que queráis hacer y no sea un  bien perecedero.
2. Bienes de primera necesidad: yo recomiendo llevarlos encima o comprarlos en península. Pero si pensáis alquilar un  apartamento o cualquier alojamiento dónde dispongáis de cocina (que es lo que yo recomiendo para viajar con un bebé, sobretodo cuando han empezado a comer sólidos hace relativamente poco), esta información os puede ser útil, puesto que las tiendecitas de comestibles de los pueblos tienen unos precios desorbitados: a la entrada de Fira hay un Lidl. Para nosotros fue una muy buena opción para comprar pañales y alguna cosilla más.
De todas formas, os dejo un mapa dónde podéis consultar éste y otros supermercados y tiendas.





Alimentación y dónde comer
En la isla, la comida sigue siendo muy rica y variada, aunque hay que pagar un poco más por ella y la variedad de restaurantes es increíble.
El agua del grifo es apta para consumir. De hecho, en la mayor parte de restaurantes, si pides agua, sin más, te traen una jarra de agua del grifo.

Os dejo dos recomendaciones de restaurantes que nos gustaron especialmente, aunque repito que hay muchísimas opciones de comida buena y fresca en toda la isla:
1. Thalami, en Oia: nos trataron genial. De hecho, nos permitieron dejar el carrito y todas las bolsas que llevávamos (comida para Clara, cambio de pañales...), allí. Gracias a ésto, pudimos visitar Oia con mucha más tranquilidad.
Pero, obviamente, no lo recomiendo sólo por eso. La carta es variada, con productos autóctonos y frescos, los precios asequibles, la situación, inmejorable y las vistas... increíbles! La cocina es riquísima, de hecho tengo un recuerdo buenísimo de nuestro paso por allí.

sólo os puedo enseñar mi ensalada...

2. Selene, en Pyrgos: como nuestro hotel no tenía servicio de cocina para comidas o cenas, ofrecían la posibilidad de encargar la comida en Selene. Bastaba hacer una llamada a recepción y ellos se encargaban del resto. Tu sólo esperabas a que llegara tu comida a la habitación.
Sencillamente, delicioso. Una cocina un tanto más refinada, con opciones más limitadas pero muy agradable al gusto y, lo mejor, sana y fresca, con productos autóctonos.



Espero que disfrutéis de vuestro viaje tanto como lo hicimos nosotros :)





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