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LAS CLAVES DE UNA HABITACIÓN PEQUEÑA PARA BEBÉ

Hola!!!

Todos soñamos con una casa unifamiliar con, al menos, un pequeño porche y patio - a poder ser, con piscina - y, por lo menos, tres amplias plantas.
Y, al final, terminas en un piso pequeño donde convives como puedes con tu familia.. jeje
Pero, vamooooos, que no estamos tan mal! Encontrar el lugar perfecto es prácticamente imposible, todos los inmuebles que encuentres tendrán algun "pero".  El espacio ayuda mucho, pero una buena organización es la clave para que tu hogar sea precisamente eso.

Nosotros vivimos en un piso mediano, tirando a pequeño y eso hace que tengamos que estrujarnos un poco la cabeza en cuanto a organización se refiere.
Cuando mirábamos dónde ubicar la habitación de Clara, estábamos en duda... Tras varias vueltas, al final, ¡ironía! nos decidimos por la más pequeña de nuestro piso. La reflexión es que, si lo piensas fríamente, el bebé, sólo necesita 4 cosas básicas en su habitación, sobretodo al principio. Por eso me hacen mucha gracia las futuras mamás tirándose de los pelos porque en dos meses salen de cuentas y no tienen la habitación del niño o niña terminada...¡dramón!


Empiezas a mirar muebles y entre convertibles, semiconvertibles, grandes, pequeñas, cucos, colechos... terminas loca. Así que nos dejamos de rollos y decidimos hacerlo un poco a nuestro aire, cogiendo de aquí y de allá, pero con un sentido lo más práctico posible. 

Sólo necesitas plantearte 4 preguntas clave que te ayudarán a decidir dónde ubicar a tu bebé y qué inversión hacer en mobiliario.

1. ¿Queréis que sea la habitación definitiva para cuando sea niño?
Si la respuesta es afirmativa, entonces sí que hay que tener algo más de espacio y podéis pensar en invertir algo más en dicha habitación.

¿Por qué nosotros descartamos nosotros esta opción?
Principalmente, porque las necesidades de un bebé son muy distintas a las necesidades de un niño más mayor, sobretodo a nivel de espacio (más juegos, más ropa, más soporte educativo, más más más).
Otra razón fue que para nuestro bebé nos gustaban un tipo de muebles distintos a los que pondríamos siendo niño. En tres o cuatro años, queríamos tener la oportunidad de renovar, de cambiar el aire y el aspecto de la cámara. Además, las habitaciones convertibles no nos parecían prácticas. Quieres ahorrar unos céntimos (porque, creedme, la diferencia no es tanta) y acabas teniendo un transformer que no resulta del todo ni estético ni práctico.

2. Una vez respondida la primera pregunta, la más importante y que te pondrá límites a la hora de soñar ¿de qué presupuesto disponéis?
Márcate, como en todo, un límite y ves a buscar basándote en ese baremo. Ahorrarás tiempo y focalizarás más.

3. ¿De cuánto espacio dispones?
Sobretodo si la primera respuesta es negativa, verás que no necesitas un gran espacio para tener una habitación de lo más mona.

Por lo tanto, si tus respuestas son:
1. "No" o "No definitiva, pero que nos dure de 3 a 5 años".
2. "Bajo"
¡No te desanimes!

Verás como es posible hacer de una habitación pequeña, un rincón bonito, práctico y bien aprovechado, y por muy poco. 
Todo lo que necesitas es:

Cuna: recuerda que no es imprescindible los primeros meses si queréis practicar colecho. Incluso si no, lo más habitual es que el bebé duerma en un cuco, al principio. Muchas futuras madres se agobian porque no tienen la habitación de su bebé con todo listo hasta el último detalle... chicas, ¡no la vais a usar!!!

 Cuna Nature, de Takata

En la cuna fue en lo único que "invertimos". Es decir, que gastamos un poco más que en el resto del escaso mobiliario. Decidimos que, a pesar de no elegir una habitación convertible, que sí que fuera una cuna grande que pudiera ser su camita hasta más mayor. Mide 1,40 de largo, así que nos puede durar unos años. Elegimos un diseño nórdico, con toques naturales, sin dibujitos ni historias. Algo más bien neutro, que además de ser lo que más nos gusta, también es lo más atemporal. 
En esta entrada, dónde os enseñaba cómo hacer un móbil de cuna para bebé, podéis ver cómo queda  y cómo decoramos la zona del sueño.





Cómoda y cambiador: parece mentira lo que llega a caber en apenas tres cajones. Elegimos la Koppang de Ikea, que nos sirve, a su vez, de cambiador. Toda en blanco, es perfecta para una habitación de bebé. 



Para darle un aire algo distinto, le pusimos unos agarraderos de Zara Home en cobre rosado, que voy a cambiar en breve, porque este acabado está en caída libre. Además, la altura de la cómoda es ideal para cambiar al bebé y, lo mejor, es muy económica. Ideal para un lugar temporal.








Contenedor de pañales: a nosotros nos dejaron la Sangenic, de  Tomme Tippe. Sinceramente, pensaba que era una pijada, pero con el uso me he dado cuenta de lo útil que es. Y es que las cacas de bebé huelen francamente mal... Los recambios de bolsas no son lo más barato que hay, pero la verdad es que estamos encantados con este contenedor.








Armario pequeño para colgar ropita: para ésto os propongo un easy diy, que intentaré explicaros otro día. Como os decía, elegimos una habitación pequeña para ubicar el dormitorio de bebé de Clara. No podía llenar los escasos metros cuadrados con mobiliario grande. Así que hicimos este colgador diy dónde se puede colgar la ropa a la vista y con ello logramos que el espacio respire un poco más. Un armario con puertas hubiera dando una sensación de cuarto trastero. Como había visto este tipo de colgadores de forma non stop, por arriba y por abajo de Pinterest, en seguida quise aplicar esta idea porque era el armario perfecto para nuestra habitación: práctico, hecho por nosotros con amor (😜), económico, útil sin ocupar mucho espacio, agradable a la vista, mono y moderno, de estética cálida y para un ambiente que respira. 




Estanterías: son ideales, porque ocupan espacio en altura, permiten poner algo de decoración ara hacerla más amigable, alguna lamparita o, incluso, alguna cajita o lata dónde guardar cosas, a la vez que decoras. Por lo tanto, puede ser un espacio para colocar pequeño almacenamiento, de modo que estamos aprovechando de nuevo el espacio.
Como podéis ver, yo he dejado la zona del cambiador bastante despejada. Por seguridad, es mejor no poner nada que pueda caer mientras bebé está ahí.





¡Y eso es todo amigos!







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